Es curioso como hay cosas que entran en nuestras vidas sin ser necesarias, y cómo poco a poco se van convirtiendo en elementos importantes, que requieren tiempo, atención y dinero.
No, no hablo de las mujeres.
Publicado originalmente en mi antiguo blog, 3oheme.com. archive.org solo conservó el comienzo de este post, así que el resto se ha perdido. Ver lo que queda en archive.org.