Mis pequeños dominobots siguen fielmente mis órdenes y juegan para mí sin descanso. Lo siguiente será que me hagan la comida, limpien la casa y cuenten chistes por mí.
Por cierto, si a alguien se le ocurre una forma ingeniosa y fácil de hacer el volteo de las fichas (cuando pasan de boca arriba a boca abajo) se le gratificará con una gratificación gratificante.
Publicado originalmente en mi antiguo blog, 3oheme.com, y recuperado de archive.org.